miércoles, 30 de abril de 2008

Trabajadores



1º DE MAYO, DÍA DEL TRABAJO

Podría pensarse que algo tan habitual como es el mundo de los trabajadores, el quehacer del día día de millones de hombres y mujeres, tiene un papel importante en la Historia del Arte. Sin embargo, no fue hasta mediados del siglo XIX cuando el mundo de los trabajadores alcance un verdadero protagonismo en las representaciones plásticas. Hasta entonces, sólo encontramos obras aisladas, englobadas en la denominada "pintura de género", y consistentes en la mayor parte de los casos en escenas anecdóticas, a veces incluso caricaturescas, de la vida y costumbres de los más humildes. Dichas obras corresponden además a autores muy puntuales y en ningún momento representaron un género importante. La tradición quería que sólo fueran dignos de ser representados los grandes héroes (ya fueran reales o imaginarios) o los asuntos religiosos.

A finales del siglo XVIII, el mundo empieza a evolucionar. Los sucesos de la Francia revolucionaria y las circunstancias derivados de la Revolución Industrial introdujeron importantes cambios en las estructuras políticas, sociales y económicas europeas. A mediados del siglo XIX, el movimiento obrero empieza a organizarse. Recordemos que en 1848 es publicado el Manifiesto Comunista de Marx.

En esos años, el mundo del Arte empieza a interesarse por los asuntos más cercanos al pueblo. Un grupo de pintores, fundamentalmente franceses, empezaron a dejar constancia en sus obras de la vida de los trabajadores del campo y de la ciudad, incidiendo en sus problemas sociales, en sus carencias. Y ello lo hacen además con suma empatía. El trabajador es dignificado y pasa a ser motivo principal de los cuadros, convirtiéndose en un héroe moderno. Este grupo de pintores, que dan nombre al llamado Realismo (en tanto en cuanto reflejan la realidad de las cosas, no tanto desde un punto de vista técnico como temático), pusieron las bases para que, en movimientos posteriores, el hombre, y no el personaje, fuera el verdadero tema.

Una de las mejores obras del Realismo es El Ángelus de Jean-François Millet (1814-1875). El pintor recoge en este lienzo un momento aparentemente intrascendente protagonizado por dos personajes anónimos, lejos de la gran ciudad. Una pareja de campesinos realiza un descanso a media mañana para rezar el ángelus, antes de reincorporarse a sus tareas agrícolas. Los personajes aparecen en el centro del cuadro y adoptan actitudes de respeto ante el momento que están viviendo. Detrás de ellos se despliega un amplio horizonte que no es sino el campo que ellos mismos trabajan. La obra respira silencio, sensibilidad. Los personajes aparecen dignificados. Un nuevo tema y una nueva forma de abordarlo entra en la historia de la pintura gracias a los pintores realistas de la Francia de mediados del siglo XIX.

5 comentarios:

Francisco Javier García Bueso dijo...

Hola Gonzalo, buenas tardes,

Era más fácil el tema de hoy para el blog, coincidiendo con el Primero de Mayo, hemos coincidido también nosotros. Seguramente mañana habrá comentarios comunes entre blogs sobre el tema, con Goya y "El dos de mayo". Yo estaba preparando algo ahora. Te invito a que te pases mañana, yo haré lo mismo con tu blog y a ver si coincidimos o no... de nuevo.

Gracias por tu comentario y Saludos Cordiales

Gonzalo González dijo...

Pues sí,la verdad es que cuando hay un día de estos, siempre te encuentras referencias comunes en blogs, fotologs, etc.

Un saludo y gracias por tu visita!

Egea dijo...

Primero de Mayo.

El día del trabajador donde no se trabaja.

Simplemente me encanta leerte ^^

Gonzalo González dijo...

Y a mí me encanta que tú me leas!

Un abrazo muy fuerte, Laura

mangeles dijo...

Una pregunta que me hizo una amiga el otro día ¿ Por qué no se pinta bello a los hombres ?...Se les pinta bigotes o barbas, pero nunca pelo en las piernas y menos en el torso ¿por qué?

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